Expertos critican inoperancia de la ley ante aumento de brecha salarial entre hombres y mujeres

27/08/2012 - Chile

 

Si bien la tasa de participación de las mujeres en el mundo laboral pasó de 44,7 por ciento a mediados de 2010 a 47,3 por ciento en junio de este año, la brecha salarial respecto de los hombres aumentó en los últimos cuatro años. Mientras la ministra del ramo, Evelyn Matthei, explica la situación señalando que se han incorporado mujeres con sueldos más bajos, especialistas afirman que la Ley de Igualdad Salarial no ha funcionado en la práctica.

Si bien el Gobierno ha impulsado diferentes políticas para favorecer la incorporación de la mujer al mercado del trabajo, logrando un aumento al pasar de un 44,7 por ciento a mediados de 2010 a 47,3 por ciento en junio de 2012, también ha crecido la diferencia salarial respecto de los hombres.

Ello sucede, además, a pesar de la ley de Igualdad Salarial de junio de 2009, y que establece el principio de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres que realicen un mismo trabajo en una misma empresa. 

Según datos de la Superintendencia de Pensiones, sobre mujeres que cotizan, si la brecha era de 66.080 mil pesos en 2009, actualmente asciende a 89.175 y la situación es especialmente evidente en actividades económicas como servicios sociales y de salud, donde el ingreso imponible de las mujeres es de 597 mil pesos versus 725 mil pesos de los hombres.

Según declaró la ministra del Trabajo y Previsión Social, Evelyn Matthei, a un medio escrito estos resultados son “obvios” porque las mujeres que se están incorporando al trabajo son las de más bajos recursos, y menos educación, mientras que las de los quintiles más altos ya tienen una tasa de participación del 70 por ciento. 

En esto coincidió Jaime Ruiz-Tagle, académico e investigador del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile: “Al ingresar al mercado laboral mujeres con menor capital humano van a entrar trabajadoras con sueldos más bajos que los que ya tienen las que están dentro del mercado laboral y eso va a hacer que el salario promedio de ellas disminuya. Eso, inevitablemente, va a ir en la dirección de agrandar la brecha gruesa que uno puede observar entre sueldos de hombres y mujeres. Ahora, el mayor drama al respecto es que la diferencia, en vez de decrecer con los niveles de educación va aumentando mientras más educadas son las mujeres y, por ejemplo, la brecha de salarios por hora cuando hay estudios terciarios llega al 30 por ciento”, sostuvo. 

No obstante, Ruiz-Tagle advirtió que esta medición contempla cifras brutas y no considera salario por horas, y hay muchas mujeres que ingresan al mercado laboral con jornadas parciales y, por consiguiente, con menos remuneración. 

Además, el experto de la Facultad de Economía y Negocios advirtió que leyes como la de no discriminación por género “son muy bienvenidas en espíritu pero muy difícil de fiscalizar”. 

Andrea Betancor, directora de estudios de Comunidad Mujer, sostuvo que según los datos de esta organización, más generales, hay cierta estabilidad en la brecha salarial, y añadió que la legislación al respecto es “inoperante”. 

“En parte, 50 por ciento de las mujeres declara no conocer lo que gana un hombre en su mismo cargo entonces, si no lo conocen, difícilmente pueden denunciarlo. Conocer lo que gana el compañero que hace lo mismo que una es el primer paso para poder hacer un reclamo formal ante la ley. Lo complejo que es el proceso para recurrir a la ley hace que ésta sea inoperante. La ley en sí misma no ha sido efectiva para reducir la brecha salarial”, recalcó. 

Lo que sí podría ser efectivo, según la economista, sería modificar el sistema de salas cunas que impone un impuesto sobre la contratación de la mujer, lo que incide en la brecha salarial al reducir su sueldo. 

Por su parte Teresa Valdés, coordinadora del Observatorio Género y Equidad, advirtió que cuando uno revisa la diferencia salarial haya o no haya contrato de trabajo de por medio, la diferencia asciende a un 60 por ciento

“Lo que sí demuestra esto es que efectivamente no se ha logrado reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres a pesar de que hay una serie de esfuerzos, como la misma ley que asegura igual ingreso por igual trabajo. Si ha aumentado eso tiene mucho que ver con la precariedad de los empleos de las mujeres. Cuando uno examina la fuerza laboral femenina uno se encuentra que es donde se dan los más elevados porcentajes de trabajos informales”, dijo. 

Teresa Valdés coincidió en la importancia de continuar con la creación de salas cunas y recordó que es fundamental que la sociedad como conjunto se haga cargo de la reproducción social, ya que no es tarea sólo de las mujeres. 

Fuente: Radio UChile
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